Cumbi lo hizo de nuevo: llevó a escena una historia cruda enmarcada en un contexto de marginalidad y la des-solemnizó con el recurso musical. Pero esta vez, aunque algunos elementos le sean familiares, nos quiere decir otra cosa.

La directora y autora de la trilogía de la marginalidad, Menea para mí, Gorila y Lo que quieren las guachas, volvió a El Extranjero con su nueva obra La Meca. Es un espectáculo musical unipersonal con Milton como protagonista. Él es el cantante y figura de la banda homónima a la obra, del que vemos sus inicios como cantante de cumbia, su momento cumbre y su derrumbe profesional y personal.

Si bien la cuestión de clase y las aristas que se desprenden de ella son el común denominador de las obras que conforman a la trilogía, en este caso parecería que es sólo la base para hablar de otra cosa: el ídolo. Milton es un claro antihéroe que no pudo escapar de su destino. En La Meca se ponen en cuestión los factores que facilitan el derrape de quién supo ser una estrella. 

Sí parece haber responsables directos, como pueden ser la familia abandónica, el amigo traidor, las adicciones y la negación de un problema de consumo, e incluso el propio Milton. Pero llegando hacia el final, deja un gusto amargo e invita a repensar nuestra conducta de espectadores irresponsables. ¿Queremos más del ídolo de lo que nos puede dar? 

Si, como pidió Maradona en el ‘82, entendemos que el ídolo no es una máquina de dar felicidad, entonces ¿qué más podemos fagocitar de él? ¿Qué pasa con lo que queda de la persona-máquina cuando nos deja de hacer felices? Por este motivo La Meca se despega de la trilogía, porque es Milton y es un pibe de un barrio bajo, pero podría ser Britney o el mismo Diego.

Por otro lado, en esta obra tenemos a la misma Cumbi interpretando al personaje de Milton. Si veníamos acostumbradas a verla en Improvisa2, acá tenemos un nuevo desafío en el registro que lleva adelante de manera excepcional. Bustinza ha llegado a decir en algunas entrevistas que intentó dirigir a otros actores, pero que no resultó. En definitiva, Milton le hablaba a ella, y ella sabe hablar por él. Y eso no es poca cosa si tenemos en cuenta este problema que solemos tener en los medios con la representación pasada de Cris Morena que hacemos de lo popular.

Es destacable cómo algo que parecía empezar a institucionalizarse como la temática de sus obras empieza ahora a ser un vehículo desde donde hablar. Y cuánta falta hace.

Ficha técnico artística

Dirección: Mariana Cumbi Bustinza, Huilen Medina Senn
Autoría: Mariana Cumbi Bustinza
Actuación: Mariana Cumbi Bustinza
Sonido En Vivo: Juan Cruz Castex Speroni
Vestuario: Mariana Cumbi Bustinza, Huilen Medina Senn
Escenografía: Agustin Leonardo Addesso
Diseño de luces: Tony Capelli
Redes Sociales: Ornella Fazio
Músico En Escena: Facundo Salas
Visuales: Nicolás Gorla
Música original: Facundo Salas
Diseño gráfico: Addxsso
Coach De Movimiento: Lucía Manzo
Prensa: Carolina Alfonso

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