Una vez que el texto entra en contacto con el lector, el autor ha muerto
—Paul Ricoeur

Esta propuesta es una invocación a Anton Chéjov, pero no es cualquier invocación al famosísimo dramaturgo ruso, es, en realidad, un proceso creativo que se desnuda y muestra sus secretos, un desmontaje, un viaje al inconsciente de Marcelo Savignone, un monólogo artístico-existencial-filosófico sobre el teatro, la vida, la interpretación, el poder de la lectura y cómo todo eso se entremezcla, volviéndose indiferenciable.

De Interpretatione es una ¿obra? de Savignone que se presenta en su querido teatro Belisario, más exactamente en el sótano que esconde una sala donde el ruido de la Calle Corrientes en pleno sábado se disipa. Nos ofrecen té caliente cuando entramos, Savignone espera en escena a que llegue el público, de vez en cuando habla con la gente. Como escenografía, hay una puerta blanca (la puerta a la ficción, a otros mundos), una silla, un foco de luz amarillento que cuelga de una soga y algunos objetos temáticos de las obras de Chéjov: una gaviota, un rifle y una caña de pescar. Hay una luz verdosa que se derrama por todo el escenario y un humo que envuelve al intérprete, convirtiéndolo en una aparición. Parece que estuviéramos en un sueño, en un terreno inestable entre la realidad y la ficción.

En esta obra, Savignone recrea sus propias reversiones de las tres obras más emblemáticas de Chéjov: Un Vania (2013), Ensayo sobre La gaviota (2014) y Mis tres hermanas (2015). Pero no lo hace de una forma ordenada: es una interpretación fragmentaria y caótica. Cambia de personaje todo el tiempo, por momentos habla de sí mismo, se vuelve imposible saber cuándo es un personaje de Chejov y cuándo es él mismo. Hay, además, intervalos musicales, baile y movimiento. Savignone entra y sale por la puerta real a mundos irreales, mundos donde hay familias burguesas infelices, tiros fallidos y amor no correspondido. También explica sus decisiones escénicas, cuenta anécdotas de las obras (como esa vez que reemplazó a un actor por un maniquí) y revela algunas confesiones personales. Cada vez que cita a Chéjov, se le iluminan los ojos. 

De Interpretatione es una pequeña oda al teatro que pone el foco en cómo la interpretación tiene un potencial transformador, cómo permite dialogar con el texto de un autor, independientemente de si está vivo o muerto. Es una puesta especialmente recomendada para gente de teatro, artistas de todo tipo, creadores, o lectores. Por momentos, las referencias a las obras de Chéjov se vuelven confusas o difíciles de seguir, aunque ese parece ser el objetivo. Si bien no es necesario tener frescos los tres textos, tampoco viene mal darles una leída antes de la función.

El título de la obra puede entenderse en dos sentidos: por un lado, la interpretación en tanto lectura (o relectura) y, por el otro, la interpretación en tanto actuación. Quizás no sean tan distintas. Actuar es, justamente, apropiarse de un texto, de un personaje, e interpretarlo con el cuerpo y con la voz. En definitiva, es leer con el cuerpo. En esta obra, Savignone lee con el cuerpo y con la mente, habitando las palabras de Chéjov y, a la vez, volviéndolas completamente suyas.

Ficha técnico artística

Dirección, actuación y dramaturgia: Marcelo Savignone

Iluminación e instalación visual: Nacho Riveros

Arte sonoro: Luis Sticco

Asistencia general: Milagros Coll, Damián Minervini, Guido Napolitano, Belén Santos

Vestuario: Mercedes Colombo

Fotografía: Cristian Holzmann

Diseño gráfico: Edgardo Carosia

Prensa: Marisol Cambre

Co-producción: Complejo Teatral de Buenos Aires

 

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