Un hombre y una mujer se conocen durante un viaje a Nueva York, se enamoran y tienen dos hijos. Todo es color de rosa hasta que, una noche, después de amamantar y de lograr por fin dormir a su bebé de siete meses, él le propone a ella abrir la pareja. A partir de ahí comienza el principio del aparente derrumbe que deviene en el desgaste de la relación, en las peleas continuas y en las constantes preguntas sin respuesta.
Carrera de fondo, dirigida por Mariana Chaud y basada en el texto de Nadine Lifschitz, surge de una producción conjunta entre Teatro Futuro y Vinilo Editora, que editó el libro en 2024. La obra se interna en el territorio vulnerable y frágil del amor para preguntarse por los vínculos contemporáneos: cómo sostener el deseo erótico junto con la maternidad y qué hacer con las crisis que atraviesan, inevitablemente, las relaciones amorosas en el presente.
«¿Cuál es el plan ahora?», pregunta el hombre, interpretado por Gadiel Sztryk, y nosotras nos preguntamos: ¿hay un plan cuando todo se quiebra? ¿Cuándo empiezan a caerse los pedazos del “nosotros” construido a lo largo del tiempo? ¿Hasta dónde es posible sostener un vínculo? ¿El esfuerzo ejercido es síntoma de que la relación ya no funciona? ¿Hay forma de reconstruir el amor cuando empezamos a pensar en su final?
«Casa ya no es nuestra casa. Después se transforma en Velazco», dice la mujer, interpretada por Julieta Zylberberg, en un ejercicio de la lengua donde parece que quitar el adjetivo posesivo a una palabra tan íntima como casa se transforma en la medida de la pérdida. Lo que queda es el nombre de la calle. Como si la memoria de una vida se convirtiera en apenas una dirección cualquiera de un barrio cualquiera.
Carrera de fondo transforma las diatribas de un vínculo de pareja en preguntas sobre el amor. También, trata de pensar las maneras de empezar de nuevo a partir de las crisis. ¿Cómo abordar el cuerpo, el deseo, el tiempo, los viajes desde una experiencia atravesada por la pérdida y el horizonte de recuperación? ¿Cómo seguir apostando hacia adelante en una vida que ya no es la misma, pero sigue latiendo con deseo en el centro del pecho, en un pedido desesperado por hacerse oír? El no dejarse vencer viene de la mano de una nueva búsqueda, algo así como un nuevo e imperfecto inicio: una promesa, un activación, intentos por reencontrarse con algo de lo que era.
La obra se construye por fragmentos, entre el pasado y el presente, como instantáneas capturadas antes y después de un momento de quiebre, para intentar comprender y reconstruir sobre las fallas, las fisuras y, sobre todo, tomar consciencia de carrera que siempre estuvo de fondo.
Con una prosa sensible y un humor crudo y preciso, Julieta Zylberberg y Gadiel Sztryk se encuentran con sus trayectorias actorales y sostienen la puesta con interpretaciones luminosas. Conmueven, hacen reír e interpelan con preguntas y situaciones familiares que nos atraviesan a todas y todos. La cercanía que se genera en el público deja estelas de reflexiones, dudas y una sensibilidad activada que nos hace pensar que en el terreno del amor, aun todo está por hacerse.
Ficha técnico artística
Dramaturgia: Mariana Chaud
Texto: Nadine Lifschitz
Actúan: Gadiel Sztryk, Julieta Zylberberg
Diseño de vestuario: Paola Delgado
Diseño de escenografía: Rodrigo González Garillo
Diseño De Sonido: Jackson Souvenirs
Música original: Jackson Souvenirs
Diseño De Iluminación: Matías Sendón
Fotografía: Sebastián Freire
Diseño gráfico: Julieta Ulanovsky
Asistencia de dirección: Gabo Baigorria
Prensa: Silvana Waisberg
Producción: Carolina Castro, Joana D’alessio
Producción general: Compañía Teatro Futuro, Editorial Vinilo
Dirección: Mariana Chaud